“¡¡¡
Bueno, bueno !!!...” vociferó al micrófono el Propietario
henchido de felicidad, colmado de orgullo, saturado de alcohol,
rebosante de adrenalina y, sí, un poco congestionado, ante la repleta
sala del Falkis Lounge Bar & Grill del abarrotado Coliseum donde
finalmente -por fin- el Equipo celebraba la fiesta del título y el
ascenso, inmenso, a V división.
“La
fiesta que acabará con todas las fiestas” había titulado el
Falkis Chronicle. O “la fiesta con la empezarán todas
las fiestas...” había apuntado el fanzine De Falkis somos y
payá que vamos...
Lo
cierto es que, como comentó el Propietario, “esta es una fiesta
que incluye muchas fiestas, porque tenemos mucho que celebrar en esta
mágica temporada 52 y mucha gente a la que homenajear y
reconocer...”
Y
haciendo un gesto entre guiño y espasmo incontrolado producto del
alcohol, indicó a la banda que lanzara la fanfarria de inicio de “La
Gran Fiesta de Ascenso a V”.
En un
momento de lucidez, sin precedentes y con pocas posibilidades de
repetirse a lo largo de la noche, el Propietario, previo estruendoso
carraspeo junto al micrófono y tras inspirar profundamente, se
dirigió una última vez a los asistentes:
“Perdonadme que siga aquí arriba” -dijo apoyándose ostensiblemente de forma urgente en el atril- “pero antes de pasar el micro y que comiencen a aparecer todos estos invitados muy especiales que van a ir conduciendo la Gala esta noche, quería hacer una mención y homenaje muy, muy especial...”
Se
hizo el silencio ante la expectación creada por sus palabras y por
un inoportuno y peligroso bamboleo de su cuerpo sobre la vertical que
finalmente volvió a equilibrarse:
“Hoy van a pasar por aquí muchas personas a quienes debemos el gran éxito sin precedentes que festejamos. Pero en primer lugar me gustaría rendir agradecimiento a aquellos que nos apoyaron en los primeros tiempos cuando apenas eramos algo más que un equipo de barrio y que con su ayuda, enseñanza y amistad nos encaminaron hacia donde estamos hoy. Ellos son Los supporters:
Desde
Kolchoneros a Rioja, o el vecino Sanchi; fjpichia, ctellez,
carlosramos, liriarte, en nuestro despegue, a los posteriores
Cyrano, Giorgiutto, Legend, Brutalco, Eglarest, Carlosforever,
Dujshebaev... Gracias a todos.
Y
en último lugar por ser el más importante, cómo no, el gran
maestro Angel_ito: fue nuestro padre en este juego al mostrárnoslo y
abrirnos la puerta, nuestro hermano mayor llevándonos de la mano en
nuestros primeros pasos y nuestro amigo y fiel seguidor desde
entonces. Sin él, sin duda alguna, nada de esto habría existido...
si es que algo de esto realmente existe”, pareció
entendérsele mientras se acercaba el vaso de líquido transparente en el gaznate, “por ello y en homenaje muy especial, sabedores de lo que le gustan los recuerdos de juventud, aquí tenemos un
pequeño documental de aquel 7 de febrero de 2007, hace algo más de
10 años del Otro Mundo, mediada la temporada 19 en que fuimos
invitados al Baluarte a jugar el partido más increíble jamás jugado
contra el mismísimo y mítico Beltröem. Aquí os dejo la narración
y estas imágenes algo sepia y desgastadas, pero muy elocuentes y
memorables...”
Y
apagándose las luces se inició la proyección en la gran pantalla
de un conjunto de escenas a rara velocidad de unos jugadores muy
jovencitos, con pantalones muy cortos y camisas muy amplias
abotonadas, corriendo sin control detrás de un balón marrón de
cuero de grandes tiras... mientras la voz del inconfundible, ya
entonces John McLane, el primer Jefe de Prensa, relataba lo
acontecido:
“1124
aficionados se reunieron en el estadio El
Baluarte. Fue uno de los días más agradables del año para ver
jugar a sus ídolos, aunque el sol no terminó de iluminar el césped.
Benoît
Klingler fue el árbitro designado, junto a los asistentes
Michael
Mouch Stingl y Lars-Olof
Davidsson.
Una 3-5-2 fue la formación que escogió Beltröem
para este partido. Dispusieron a los siguientes jugadores: Uruñuela
- Donati,
Conejero,
Labra
- Cuninghame-Green,
Bosek,
Pazzaglia,
Samppa,
Santander
- Santolaria,
Toader.
Falkis se decantó por una formación 3-5-2. Los siguientes jugadores fueron elegidos por el técnico: Tunaru - Adamo, Basets, Milleiro - Oprea, Grave, Sergeev, Mozheiko, Rentslev - López, Melero.
22 minutos de partido jugados. Niculae Oprea creó una jugada por la izquierda, estuvo a un pelo de darle la ventaja a Falkis con un gran tiro raso, pero una providencial intervención con el pie de Jaime Uruñuela impidió el gol casi cantado.
Después de una difícil internada por
el centro, el jugador visitante Alberto
Melero aprovechó la oportunidad y chutó el balón con la zurda
en el minuto 28; para su desgracia, su potente disparo acabó
estrellándose en el cuerpo de Jaime
Uruñuela antes de llegar a la portería. ¡Eso debe haberle
dejado un buen moretón!
En el minuto 33 la afición vio como Beltröem casi se pone por delante cuando tras un centro procedente
de la banda derecha, Salvatore
Donati se quedó solo en un mano a mano con el meta. Su
resolución no fue buena y mandó el balón fuera.
Roberto
Adamo se asemejó a un inexperto juvenil en el minuto 35 al
regalar el balón a un oponente. Para su fortuna, la jugada no
terminó en gol.
Beltröem tomó la ventaja de 1 - 0,
cuando en el minuto 36, Fernando
Santolaria recibió un pase filtrado desde el centro, terminando
la acción con un elegante tiro de volea. El balón entró suavemente
justo por debajo del larguero.
Beltröem aumentó su ventaja a 2 - 0
cuando Francisco
Conejero entró por la banda izquierda y soltó un zurdazo que
hizo que el portero intentara cubrirse más que atrapar el esférico.
Corría el minuto 39.
Finaliza la primera parte con el
resultado de 2 - 0. Conforme los jugadores se iban retirando, un
afortunado espectador salió al centro del campo con la esperanza de
realizar el tiro de su vida: ¡si marcaba gol, el cheque millonario
era suyo! Golpeó muy flojo el balón, que a duras penas iba
acercándose a la portería. Todo parecía indicar que iba a ser gol,
¡pero una pequeña figurita de arcilla lanzada por alguien de la
grada desvió la trayectoria en el último momento! Los 45 minutos
fueron dominados por Beltröem, con un 54 por ciento de la posesión
del balón.
En el minuto 62, una magnífica combinación por el centro de Beltröem terminó con un medido disparo cruzado por parte de Viorel Toader que acabó en el fondo de las mallas.
Los locales ganan ahora 3 - 0. Después
de esto, los jugadores de Beltröem sintieron la victoria en sus
manos y decidieron encerrarse en su área para limitarse a defender,
complicando la ofensiva del rival.
Llegados al minuto 64, Salvatore
Donati puso a Beltröem adelante 4 - 0 simplemente tocando con
suavidad la pelota para llevarla al fondo de la portería, después
de una llegada por la banda derecha.
A Roberto
Adamo se le veía totalmente agotado, de lo que Javier
Santander se aprovechó para robarle un balón que estuvo cerca
de materializar, pero su disparo se fue desviado.
En el minuto 84, Beltröem se puso
arriba 5 - 0 cuando los defensas visitantes perdieron el balón ante
David
Cuninghame-Green quien, llegando por la izquierda, se quitó
fácilmente al portero, anotando sin problemas.
Beltröem disfrutó de una buena
ocasión para marcar por medio de Viorel
Toader en una jugada por la izquierda, pero la defensa visitante
pudo despejar el balón.
En el minuto 87, Beltröem se puso
arriba 6 - 0 cuando los defensas visitantes perdieron el balón ante
Zdenko
Bosek quien, llegando por la izquierda, se quitó fácilmente al
portero, anotando sin problemas.
Minuto 88... ¡y se ha cometido una de
las entradas más peligrosas del partido a un jugador de Falkis! Sin
embargo, ¡el árbitro ignoró la jugada por completo! Jan
Rentslev empezó una fuerte discusión con el colegiado, con la
esperanza de lograr al menos una falta a su favor. No obstante, la
tensión del momento le pudo y por desgracia perdió los papeles.
¡Tarjeta amarilla para Jan
Rentslev! Si es que ya lo decía mi abuela: "¡A quien has
de rogar no has de agraviar!".
Beltröem
marcó la pauta estos minutos, con un 63% de la posesión del
esférico.
Salvatore Donati saldrá en todas las portadas de los periódicos al ser el mejor jugador de Beltröem en este partido. Sin embargo, no fue el mejor partido que le hemos visto a Jaime Uruñuela, quien no brilló como se esperaba.
Matei
Tunaru saldrá en todas las portadas de los periódicos al ser el
mejor jugador de Falkis en este partido. Sin embargo, Niculae
Oprea no cumplió con las expectativas y fue el peor de su
equipo.
El partido termina con el resultado 6 - 0. “
Todos
los presentes disfrutaron de la proyección con enorme interés a
pesar del pobre o débil nivel de las distintas líneas de ambos
equipos y de las apenas 5 estrellas mostradas por el mejor jugador,
inmersos en tan emocionante e histórico documento. Al finalizar un
suave aplauso que fue creciendo conforme las lágrimas se iban
secando en casi todas las mejillas, acabó convertido en una
explosión de euforia y disfrute:
la fiesta había comenzado.
la fiesta había comenzado.
(continuará...)
2 comentarios:
Estuvo escuchando en el anonimato que ofrece la multitud bulliciosa, alborotada, exultante, rendida al Propietario de Falkis entre el calor humano y feliz que llenaba el Falkis Lounge Bar & Grill, al que había accedido camuflado como empleado del catering contratado para la ocasión, probablemente con el plus conseguido gracias al ascenso recién y merecidamente logrado. Una vez dentro del Coliseum le fue fácil encontrar un pequeño almacén de los productos de limpieza. Conocía el estadio sobradamente. No pudo evitar estremecerse al volver a un recinto como ese después de tantos años. Las galerías amplias para el movimiento de los aficionados por sus entrañas que provocan una brisa continua en la que viaja embebida la emoción, las miles de historias intimas y conjuntas, el griterío, la pasión de un deporte incalificable. Joder, era como volver a oler el perfume del deseo. Salió de esa pequeña sala con un discreto atuendo anodino, un gorro verde y blanco a juego con una gruesa bufanda que, un día lejano, le entregó el propio Propietario. Olía antiguo como un balón de cuero marrón remedado.
Así se coló en un festejo al que había sido formalmente invitado. Invitación que había declinado aduciendo confusas excusas. La emoción recorría su espina dorsal como la electricidad al pulsar un interruptor. Tuvo que contenerse en varias ocasiones para no gritar de alegría como quienes le rodeaban, pero no quería perder un detalle de esa celebración. La sentía profundamente suya, pero sabía que no debía dejarse llevar por las emociones. No. Eso podía ser un error, podía cometer una locura.
No pudo contener las lágrimas por más tiempo cuando la ya descontrolada perorata del Propietario dio paso a una proyección de un viejo partido. Pensó que todo el mundo estaba escuchando su corazón golpear descontrolado las paredes de sus costillas como mazas paredes de ladrillo. Tuvo que abrirse paso hacia la salida, de forma impetuosa, entre jóvenes aficionados confusos y entusiasmados por esas imágenes antiguas y temblorosas: El Baluarte, Donati, Conejero… los nombres retumbaban en sus tímpanos como la llamada de los tambores a King Kong: amenazadores, evocadores, rotundos, temibles…
Respiró con dificultad, jadeando, el fresco aire de la primavera en Mafonia. El corazón volvió a su lugar como un perro después de una carrera alocada. Se llevó la mano al pecho. No para comprobar el ritmo de los latidos. Cuando la sacó de su cazadora, su mano sujetaba un dispositivo de comunicaciones antiguo. Marcó un teléfono muy concreto y solo dijo una palabra: compra…
Simplemente brutal !!!
No podría haber imaginado un comentario más adecuado, más acorde con el espíritu de este Blog, ni más esperanzador... Una puerta se acaba de abrir a la primavera de Mafonia.
La calidad literaria sigue estando ahí, de nuevo, por fin.
Mil gracias, Minimo.
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